–No quiero ir a mi casa –Dijo mientras se recostaba sobre mi
brazo derecho–. Quiero pasar la noche contigo.
–¿En serio?
–¡Claro! ¿Por qué lo dudas?
–No lo dudo. Francamente deseaba que me lo pidieras. No he
dejado de pensar en ti y en todo lo que sucedió la semana pasada.
–¡Fue una noche grandiosa! Y hoy quiero revivirla.
–¡Perfecto! Entonces, vamos a mi depa. ¿Te parece?
–¡Estupendo!
Me di la vuelta en el primer retorno y nos dirigimos hacía
mi departamento, el cual quedaba mucho más cerca que su casa. Al llegar, justo
bajando del coche, se me acerco y me abrazó fuertemente e inmediatamente nos
fundimos en un beso apasionado. Subimos las escaleras entre besos y caricias.
Al entrar, los besos subieron de intensidad. Poco a poco nos fuimos despojando
de la ropa. No puedo describir lo que sentí al verla desnuda. Me hubiera
gustado quedarme allí mirándola eternamente.
–Me encantas –le susurré al oído–. No puedo creer que tenga
tanta suerte. Jamás una mujer tan bella se había interesado en mí.
–¿Lo dices en serio? O solo porque me tienes desnuda sobre tu
cama.
–Lo digo enserio. No niego que he salido con varias chicas,
son los gajes del oficio –me eché a reír de forma sarcástica–. Pero ninguna tan
hermosa como tú.
Me miró fijamente a los ojos y nos volvimos a besar. Con mis
labios fui recorriendo cada parte de su cuerpo. El sentir el contacto con su desnudez
provocaba en mí sensaciones que jamás había sentido. Por lo menos, no de
forma tan intensa. No esperamos más e hicimos el amor durante toda la madrugada
hasta quedarnos completamente dormidos. La celebración de este reencuentro
superó, por mucho, mis expectativas.
Al día siguiente me volví a reunir con Timbalero para grabar
otra sesión para el proyecto Conga & Drums. En esta ocasión me tocaría
ejecutar las congas en una de mis canciones favoritas: Hasta que se rompa el cuero. El video alcanzaría las mil visitas en el primer día de haberlo
subido al Youtube. Los comentarios que
he recibido han sido magníficos. Sin duda, en muy poco tiempo, he logrado alcanzar uno de mis máximos sueños: consolidarme entre los grandes percusionistas que
ha dado México y América Latina.
Seguiré rompiendo
el cuero y disfrutando de los muchos placeres que me faltan por disfrutar
en esta excitante y apasionate carrera musical.